Indicadores de detección ante el acoso escolar en los centros.

El desequilibrio entre agresor y víctima es un hecho en los casos de acoso escolar, es por ello que muchas veces las víctimas de acoso no suelen «chivarse» para no agravar más la situación, por miedo, por rechazo de los demás o porque creen que los profesores no pueden hacer nada por ayudarlo/a.
Es por ello que desde los centros y en las propias familias se debe favorecer una comunicación fluida que facilite el intercambio de información ante la mínima sospecha. Por este motivo es tan importante contar con recursos para poder detectar situaciones de acoso.
A continuación se presentan una serie de indicadores tanto para identificar posibles victimas de acoso escolar como a posibles agresores dentro del ámbito escolar:
| AGRESOR. INDICADORES DE DETECCIÓN | |
| EN EL CENTRO | |
| – Incumplimiento de las normas. – Actitud rebelde, prepotente y poco reflexiva. – Comportamientos agresivos. – Emplear la falta de respeto como modo de interacción social. | – Tratar de imponer su punto de vista y tratar de tener siempre la razón. – Nula o escasa empatía. – Reírse de sus agresiones. – Razonamiento moral más primitivo. – Liderazgo negativo. |
| EN EL AULA | |
| – Conductas disruptivas en el aula. – Continuas llamadas de atención. – Desviar la atención de la clase. – No asumir responsabilidades. | – Burlarse de los compañeros cuando participan en clase. – Necesidad de protagonismo. – Liderazgo negativo. |
| EN EL ÁMBITO FAMILIAR | |
| Indicadores psicológicos: – Carencia de empatía. – Egocentrismo. – No muestra arrepentimiento por sus conductas. Indicadores interpersonales: – Actitud rebelde e incumplimiento de las normas familiares. – Actitud prepotente en las relaciones con hermanos o familiares. – Papel dominante. | Indicadores escolares: – Hablar de modo despectivo de los compañeros. – Bajo rendimiento académico. – Haber recibido amonestaciones por enfrentamiento o peleas en el centro educativo |
| VÍCTIMA. INDICADORES DE DETECCIÓN. | |
| EN EL CENTRO | |
| – Mostrarse inquieto o nervioso sin aparente causa justificada. – Cambios de estado de ánimo. – Mostrarse solitario o acompañado siempre de la misma persona. – Evitar el contacto con determinados compañeros. – Tener problemas con los mismos compañeros de manera habitual. | |
| EN EL AULA | |
| – Comenzar a faltar a clase sin causa justificada. – Actitud nerviosa al intervenir en clase. – Risas y burlas de sus compañeros cuando éste participa en clase. – Autoaislarse del grupo a la hora de trabajar en clase. – Escasa relación con sus compañeros. – Después del recreo, regresa en varias ocasiones del patio con golpes o señales. – Empeoramiento del rendimiento escolar. | |
| EN EL ÁMBITO FAMILIAR | |
| Indicativos psicológicos: – Presentar cambios bruscos de estado anímico. – Sentimiento de tristeza y soledad. – Aislamiento de la realidad. Indicadores interpersonales: – Escasas relaciones sociales. – Abandono de actividades que realizaba con su grupo de iguales. Indicadores escolares: – Evitar hablar de las actividades y día a día del centro educativo. – Empeoramiento del rendimiento escolar. – Evitar ir a la escuela o verbalizar su deseo de no acudir sin causa justificada. – Manifestación de síntomas psicosomáticos el domingo o el día anterior a incorporarse al centro escolar. – Cambio de rutinas de acceso al centro educativo. | Indicadores verbales: – Manifestar en ocasiones ser objeto de insultos, burlas o agresiones en el centro escolar o en sus rutinas diarias. – Verbalizar frecuentes pérdidas de dinero, pertenencias o material escolar. – Verbalizar temor por acudir a lugares que habitualmente. frecuentaba (parques, polideportivo, ludoteca, biblioteca, discotecas o bares). Indicadores físicos: – Presentar heridas o señales de agresión. – Llegar a casa con la ropa rota. |
