Error de atribución. Cuando las víctimas de acoso escolar “parecen” las causantes del acoso.

A las víctimas de acoso escolar se les suele responsabilizar de sufrir este tipo de situaciones buscando en ellos ciertas características o rasgos clínicos (como pueden ser la hiperactividad, el carecer de habilidades sociales…) que justifiquen y faciliten ese acoso escolar.
Eso se conoce como el llamado “Error de atribución” o “victimización secundaria”.
Cometer este garrafal error es IMPROPIO DE PROFESIONALES DEBIDAMENTE FORMADOS y tiene consecuencias gravísimas en la víctima, entre otras: la víctima acaba creyendo que realmente es ella la que tiene el problema y acaba pensando que es la causante de lo que ocurre llegando incluso a autodespreciarse.
Este autoconcepto negativo y culpable de sí mismas, les conduce a ser víctimas en su vida adulta en sus relaciones laborales, sentimentales y sociales e incluso, pueden ser consideradas como un grupo de riesgo en lo referente a desarrollar cualquier tipo de adicción.
Respecto a los acosadores escolares recurrentes, puede que a su vez sean también víctimas en su ámbito familiar o no hayan cubierto esas necesidades de afecto seguro; un porcentaje bastante alto de ellos terminarán cometiendo otros delitos antes de los 24 años (Olweus, 2003)
