¿Cómo reaccionan los padres cuando otros reportan acoso escolar en el mismo colegio?

El acoso escolar es una realidad dolorosa que afecta a miles de estudiantes, pero no deja de sorprender cómo reaccionan algunos padres cuando otros denuncian que sus hijos lo sufren en el mismo colegio. Más que empatía, lo que suele aflorar es indiferencia, escepticismo y una buena dosis de egoísmo.
La falta de interés es una de las respuestas más desconcertantes. En lugar de preocuparse por verificar la información o dialogar con otros padres, muchos prefieren mirar hacia otro lado. Tal vez temen lo que podrían descubrir o simplemente creen que no es su problema.
Otros recurren al pensamiento mágico, convencidos de que el bullying no podría ocurrir en el colegio que eligieron con tanto esmero. Si alguien lo denuncia, asumen que están exagerando o buscan excusas para deslegitimar a las víctimas y sus familias. Es más fácil etiquetarlas como conflictivas que cuestionar la eficacia del sistema educativo que confían ciegamente.
Pero quizá lo más impactante es la resignación disfrazada de alivio: «Si es cierto, qué suerte que no nos ha tocado a nosotros». Este tipo de pensamiento no solo refleja una alarmante falta de solidaridad, sino que olvida algo crucial: el acoso no discrimina. Hoy no les toca, pero mañana podría ser su hijo quien no quiera ir al colegio.
El problema del acoso escolar no solo son los agresores, sino también esa comunidad que, por egoísmo o comodidad, prefiere ignorarlo. Porque mientras nadie mire, el bullying seguirá ahí, creciendo en el silencio.
María José Liern. Perito Judicial Experto en Acoso Escolar, Bullying y Ciberbullying.
