Síndrome de negación del acoso escolar

“En nuestro colegio no hay maltrato”, “es solo un caso aislado”, “son cosas de niños” ó “ha sido una broma”… son algunos ejemplos del síndrome de negación ante el acoso escolar.
Trivializar y banalizar el acoso escolar no solo es el mayor obstáculo para afrontarlo, sino que el aprendizaje de la indefensión, niños que normalizan el no poder nadie hacer nada y la adopción de un modelo de relación basado en la falta de respeto, forman parte del mensaje que nuestros escolares reciben de una sociedad que los abandona a su suerte. Nadie puede hacer nada incluso tu mismo y además es normal, pasa continuamente aquí en el centro.
Otros mensajes que se mandan con la negación del acoso escolar, o la banalización son :
- Mensaje de impunidad sobre el agresor, es decir, barra libre para seguir atacando a sus victimas
- Mensaje de indiferencia por parte de los que deberían protegerte porque es su obligación.
- Mensaje de «aquí no pasa nada» a todos los demás alumnos observadores que aprender a callar o trivializar este tipo de conductas y mirar hacia otro lado.
- Mensaje de » aquí te quedaras solo/a» a la victima o familia de la victima que ya se predisponen a vivir la soledad e incomprensión si denuncian el acoso escolar , preparados para vivir la exclusión por parte del centro, alumnos, demás agentes hasta que se materializa muy comúnmente en la salida del centro y querer olvidar el asunto.
Siguiendo con los mensajes que muchas veces nos mandan desde el centro, debido a ese síndrome de negación que viven muchos docentes, directores, orientadores… No podemos olvidarnos de uno de los mensajes más dañinos que reciben muchos niños acosados, que es el de » la doble victimización», consiste en señalar por parte del centro educativo al niño/a ante sus padres como un niño/a difícil, insociable, depresivo , o que presenta necesidades educativas especiales y le falta asertividad: “le agreden porque no sabe relacionarse ni defenderse”….
